Grandes artistas Rusos Mijaíl Baryshnikov

El ballet es una de las artes que lograron un excepcional desarrollo en Rusia. Los más grandes bailarines nacieron en ésta zona. Allí se encuentran los históricos teatros que sirven como formadores de éstos geniales artistas. Por ejemplo, en su tour en Moscú, usted podrá visitar el famoso Teatro Bolshoi, y en su viaje a San Petersburgo, el Teatro Mariinsky, sólo por nombrar dos de ellos.

Uno de los más grandes representantes del ballet ruso, es indiscutiblemente Mijaíl Nikoláyevich Barýshnikov.

Éste genial bailarín de ballet nació en letonia durante la época de la Unión Soviética. Además de bailarín, “Misha”, como se lo apoda, es coreógrafo e incluso actor. Se le ha llamado “el mejor bailarín del mundo” por la perfección de sus movimientos y su estilo personal y único.

A la edad de once años comenzó a interesarse por el ballet, y fue aceptado en la  Escuela de Ballet del Teatro de la Ópera de Riga en el año 1960. Poco a poco su interés fue en aumento, y su talento comenzó a aflorar.

Durante una visita a San Petersburgo, (Leningrado en la Unión Soviética), aplicó para ser admitido en la Academai Vagánova de Ballet, en la cual fue admitido. Allí tuvo como profesor a Aleksandr Pushkin. Éste había sido anteriormente maestro del célebre Rudolf Nuréyev. Luego de terminados sus estudios, se unió al Ballet Kirov en 1966. Contrariamente a lo que se acostumbra y gracias a su gran talento, su debut fue como solista y no en el cuerpo de baile. Fue en la obra Giselle. Después de eso comenzarían a llegar los premios y reconocimientos, como la medalla de oro en la competición internacional de ballet de Varna en Bulgaria. Luego interpretaría el primer papel especialmente coreografiado para él: Oleg Vinográdov en la obra Goryanka. Los premios siguieron. Junto con su crecimiento personal (estuvo en pareja con la famosa bailarina Irina Kolpakova), siguió un aumento en sus presentaciones y también de sus aspiraciones profesionales.

Ésta situacion lo llevó a alejarse de La Unión Soviética con el objetivo de poder trabajar con artistas occidentales a los cuales admiraba. Se radicó en Estados Unidos y allí continuó su carrera como bailarín, coreógrafo y también como actor. Allí fundó su centro de artes en el año 2004.

Su estilo “bravo y masculino” lo convierten en uno de los más grandes bailarines de su época y de la historia de Rusia.